Ford Cosworth: El más poderoso
"El 2 de junio de 1967, en el Gran Premio de Holanda, todos estaban pendientes de los nuevos Lotus de Jim Clark y Graham Hill. Estrenaban un nuevo motor de Fórmula 1 considerado revolucionario porque no precisaba chasis que lo soportase, porque él mismo hacía esta función. Horas después, los dos Lotus 49 conseguían la primera fila de la grilla de salida, y el domingo 4 volaron hacia la victoria. Fue la primera de una larguísima serie para el mejor motor de la historia"
Era el inicio de la leyenda del motor más victorioso jamás visto en la historia de la competición, el Ford Cosworth DFV que controló la Fórmula 1 durante años y dio lugar al DFX, ganador en Indianápolis. 175 victorias en Fórmula 1, trece títulos mundiales de pilotos y diez de Constructores en su poder. Al entrar en el nuevo milenio, la base de aquel Cosworth se utilizaba todavía en el motor estándar de la Fórmula 3000.
En 1958, Mike Costin y Keith Duckworth fundaron Cosworth en un pequeño garage en Edmonton. Su sueño: construir un motor de Fórmula Junior, una categoría con centenares de adeptos y muchos preparadores involucrados. Eligieron el motor de Ford Anglia, de 997 cc, del que llegaron a sacar 115 CV. El 19 de marzo de 1969, Jim Clark y un Lotus 18 consiguieron la primera victoria para la marca. Con este motor no sólo dominaron la Fórmula 3, sino la Fórmula 2 de 1964 y 1965.
La colaboración con Ford fue fructífera, y en 1965 comenzaron a preparar un motor para la Fórmula 2 que cambiaba de reglamento. El Cosworth FVA
nació al aprovechar un bloque que conocían bien, el motor Ford 1600 Twin Cam que ellos mismos habian desarrollado para el Ford Cortina Lotus. Después, Ford les encargó un motor de Fórmula 1, destinado a competir ya en 1967. Duckworth, el técnico y Costin, el responsable de fabricación no tenían mucho tiempo y decidieron unir 2 bloques de FVA con algunas modificaciones. Pero llevaron su pensamiento inicial mucho más lejos y construyeron finalmente un nuevo bloque, lo suficientemente rígido como para ser atornillado al chasis del Lotus 49 en un extremo y soportar la suspensión trasera en otro. El motor Ford Cosworth DFV tenía 2993 cc y ofrecía 408 CV a 9000 RPM.
Así nacía una leyenda. El motor Cosworth arrinconó a todos los demás, a excepción de las Ferrari, y propició un cambio radical en la Fórmula 1, al permitir el nacimiento
de múltiples escuderías. Ya no había problemas para correr en la categoría reina: se compraba un motor Cosworth y a la pista.
En 1983, Keke Rosberg (Williams) y Michele Alboreto (Tyrrell), en Mónaco y Detroit, los dos circuitos más ratoneros del mundial, le dieron las últimas victorias. Con 155 triunfos a cuestas, el Cosworth DFV se despidió de la Fórmula 1 y le dejó paso a un Ford V6 Turbo que un auténtico fracaso. Cuando la Fórmula 1 volvió a montar motores atmosféricos, Cosworth realizó el Ford Cosworth HB, que consiguió nuevos éxitos, ganando 11 carreras de Fórmula 1 entre 1989 y 1993, antes de dar paso al Zetec-R V8 de 3,5 litros con el que Michael Schumacher se proclamó campeón de Fórmula 1 en 1994. Pero llegaban otros tiempos y los grandes constructores volvían a la competición. El motor Zetec-R V8 tenía sus días contados, y Ford encargó un nuevo V10 de Cosworth para luchar contra Renault, Mercedes-Benz y Ferrari. La firma dio un nuevo motor revolucionario, el más pequeño visto entonces: apenas 55 cm. de longitud y menos de 100 Kg. de peso. En 1999, este motor obtuvo sus 2 primeras victorias, montado en un Stewart-Ford.
"Victorias en todas las categorías"
Los éxitos de Cosworth no se limitaron a la Fórmula 1. Los motores DFX (derivados del DFR, con la cilindrada reducida a 2,5 litros y equipados con un turbo), sirvieron de base a uno de los propulsores más carismáticos y exitosos de la Fórmula Indy.
Cuando lanzaron el HB de Fórmula 1, nació asimismo el XB de la Fórmula Indy, usado aún a principios del nuevo milenio. Atrás quedaba una larga historia en los turismos. Los motores de Fórmula 3 se montaban en lso Ford Anglia y más adelante, cuando se realizó el motor BDA de Fórmula 2, se montó en los Escort, en cilindradas de 1.6, 1.8 y 2 litros, con 250 CV de potencia, que hizo del Escort, el auto a batir tanto en rallies como en circuitos. La robustez del motor DFV hizo que, además de en Fórmula 1, fuera utilizado mucho en la categoría de Sport Prototipo. Su sucesor, el Jaguar XJR14 ganó el Mundial de Resistencia para vehículos "Sports" en 1991. Además, los motores AC V8, derivados de los DFV, fueron los más utilizados en la Fórmula 3000, conquistando numerosos títulos desde la creación de la categoría.







































































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